Hace más de medio siglo, en Lizarra, un valiente grupo de familias tomó una decisión asumiendo una responsabilidad histórica: ofrecer a sus hijos e hijas una educación en euskera, en una época en la que ese derecho aún no estaba garantizado. Aquella primera aula no fue solo el inicio de un centro educativo; fue el inicio de un proyecto colectivo de transformación social.
Lizarra Ikastola nació del auzolan y de la convicción de que la comunidad educativa es una herramienta eficaz para la construcción del pueblo. Desde entonces hemos crecido como cooperativa, hemos crecido como una comunidad educativa cohesionada y nos hemos convertido en un agente social activo y comprometido en Lizarraldea.
Nuestra razón de ser es clara: ofrecer una educación euskaldun, de calidad y comprometida con la realidad social. En una comarca donde el uso social del euskera sigue siendo frágil y desigual, nuestra labor va más allá del ámbito académico: somos un espacio de transmisión lingüística, construimos comunidad euskaldun e incidimos en la normalización a través de la práctica cotidiana.
Pero nuestro proyecto no se limita únicamente a la lengua. El modelo de las ikastolas nace del pueblo y se construye para el pueblo: es cooperativo, autónomo, inclusivo, participativo y arraigado en su entorno. Las familias tienen la oportunidad de formar parte del proyecto, porque la educación no es un simple servicio, sino una iniciativa compartida que construye conjuntamente toda la comunidad.
Nafarroa Oinez 2027 será un hito en este recorrido. Actuaremos en representación de las ikastolas navarras y supondrá una oportunidad excepcional para mostrar la solidez de nuestro proyecto y nuestra visión de futuro.
No organizaremos únicamente una fiesta. Vamos a iniciar un proceso colectivo de consolidación comunitaria, de fortalecimiento estratégico del proyecto y de construcción del futuro en colaboración. Nafarroa Oinez 2027 no es una meta, sino un paso firme y significativo en un camino compartido.
El patio es, en sí mismo, un espacio educativo, pero en nuestro caso es además un punto de encuentro ciudadano y un espacio de uso compartido. Lizarra Ikastola pone este espacio a disposición de la ciudadanía de Lizarraldea fuera del horario escolar, porque la construcción comunitaria y el fortalecimiento del tejido social forman parte de su misión.
Nuestro objetivo es iniciar un proceso de transformación hacia un espacio más naturalizado, inclusivo y coherente con nuestro modelo pedagógico y nuestra visión de pueblo. El patio no es únicamente un lugar de ocio para el alumnado; también es un espacio abierto y dinámico que puede desempeñar un papel estratégico en la vida cotidiana de la ciudadanía.
El proyecto se encuentra en fase de reflexión y diseño participativo. Además de incorporar la visión del profesorado, el alumnado y las familias, queremos tener en cuenta la mirada de la comunidad para garantizar un uso diverso e inclusivo del espacio.
Las principales líneas de actuación serán: ampliación de zonas verdes, mejora de la sostenibilidad ambiental, fomento del juego libre y cooperativo, creación de espacios que favorezcan la convivencia y reducción de dinámicas excluyentes. Al mismo tiempo, queremos convertir el aprendizaje al aire libre en una parte sistemática de la práctica educativa y transformar el patio en un lugar agradable, seguro y funcional para el encuentro ciudadano.
No se trata de una mera mejora estética, sino de una transformación pedagógica y comunitaria del espacio exterior, apostando por un espacio vivo, inclusivo y significativo, abierto al pueblo.
Una educación de calidad exige coherencia entre el discurso pedagógico y el espacio físico. En el caso de Lizarra Ikastola, el objetivo va más allá: hacer una aportación social a través del proyecto educativo y generar valor para el pueblo.
Así las cosas, destinaremos los recursos a la renovación y actualización de diferentes espacios, instalaciones y equipamientos para que el entorno responda mejor a la diversidad y garantice espacios dignos, accesibles y confortables para toda la comunidad educativa.
El objetivo es claro: que todo aquel o aquella que quiera estudiar en Lizarra Ikastola tenga sitio en ella, independientemente de su origen o situación.
Estas intervenciones, además de reforzar la calidad del servicio educativo, reforzarán la aportación a la sociedad, reafirmando que la ikastola es un proyecto vivo al servicio del pueblo.
Las inversiones realizadas en los últimos años por Lizarra Ikastola —necesarias para desarrollar el proyecto educativo y garantizar una oferta de calidad a la comunidad— han generado una deuda estructural. En un contexto demográfico exigente, debemos actuar con responsabilidad y visión colectiva.
Parte de los recursos obtenidos se destinará a reducir carga financiera y a consolidar el equilibrio económico del proyecto. El objetivo no es únicamente lograr la estabilidad económica, sino garantizar que el modelo educativo surgido del pueblo siga siendo accesible, sólido y sostenible en el futuro.
Este eje no sólo responde únicamente a una necesidad coyuntural, sino a una decisión estratégica para mantener sólido y sostenible el modelo cooperativo, garantizando a las próximas generaciones un proyecto estable, abierto y socialmente comprometido.
Nafarroa Oinez 2027 será una celebración colectiva, pero también un altavoz.
Pretende ser un espacio de reivindicación del euskera como derecho y como herramienta de cohesión social; un escaparate para poner en valor el modelo ikastola, un modelo educativo propio y cooperativo; y un ejercicio que fortalezca el auzolan y la responsabilidad compartida.
Lizarra Ikastola nació del pueblo y quiere seguir construyendo futuro con él. Nafarroa Oinez 2027 será la expresión colectiva de nuestro compromiso: fortaleciéndonos desde el pasado, consolidando el presente y construyendo el fututo conjuntamente.
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