EL COMIENZO DE UNA UTOPÍA
Lizarra Ikastola inició su andadura el 29 de septiembre de 1970 con 25 alumnos en un aula cedida por el Ayuntamiento de Estella-Lizarra. El proyecto nació gracias al impulso de un grupo de familias y al apoyo de diversas instituciones.
En 1973, las clases se trasladaron a un local de la calle Navarrería, adquirido mediante un préstamo de las familias. En 1977, estas constituyeron la Cooperativa de Enseñanza y Consumo Lizarra Ikastola y trasladaron las aulas de Primaria al antiguo colegio y convento de los Escolapios.
LABOR Y FUNCIÓN SOCIAL
Durante los primeros años de la década de 1980, Lizarra Ikastola impulsó una renovación pedagógica y administrativa, al tiempo que reforzó su vínculo con la sociedad mediante la recuperación de tradiciones y diversas iniciativas económicas. En 1982 contaba ya con 12 aulas de EGB y fue pionera en aplicar un modelo de inmersión en euskera en un entorno castellanohablante. En 1985, las familias adquirieron el antiguo colegio de Escolapios y sus terrenos, una decisión respaldada por el 99,5 % de la Asamblea y favorecida por la recaudación del Nafarroa Oinez celebrado ese año.
UN VIEJO SUEÑO HECHO REALIDAD
Las obras del nuevo centro comenzaron en 1989 y se financiaron con una aportación del Gobierno de Navarra, un préstamo de Kutxa y la recaudación del Nafarroa Oinez de 1990, celebrado en Lizarra bajo el lema «Ezina Ekinez Egina». En 1991 se inauguró la nueva ikastola. Posteriormente, en 1996 se implantó el modelo de ESO y, en 1999, se puso en marcha la Escuela Infantil para niños y niñas de 0 a 3 años.
TRABAJO EN AUZOLAN
Lizarra Ikastola ha apostado siempre por la creatividad, la transmisión de conocimientos y la creación de un espíritu crítico, en un entorno de cuidado poniendo en valor el trabajo en auzolan.
Colabora
Financiado por la Unión Europea - NextGenerationEU